
Girondo tiene un par de cosas muuuuy limadas y debo decir que me encantan. Algunas se parecen mucho a cosas que yo escribi antes de conocerlo. Eso está bueno, hacer algo que nunca viste, que te salió y después ves que otro hace más o menos esa onda y no sé...... sentis como una conexión o un.......genial, este tipo se divierte como yo. No sé, algo asi.
CANSANCIO
Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.
Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.
Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.
Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.
ESCRÚPULO
Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada.
ESOS DOS ÚLTIMOS VERSOS......ESO ES TAAANNN YO! NO SÉ, DEBE SER COMO UNA INSEGURIDAD POÉTICA O ALGO JAJA, PERO... YO HAGO ESE TIPO DE ACLARACIONES EN MIS TEXTOS!
UNOS MATES CON GIRONDO.....QUE UTOPIA
y, de paso publico una limadez que escribí yo hace un tiempo. Recién la encontré. Se las dejo
Un día me comí una rana, pero no la había matado siquiera. Pobre rana, me saltaba en la boca inquieta. Me costaba tragarla: una porque era muy grande y otra, porque me encantaba la sensación de la rana saltando en mi boca. No sé cómo me la tragué, ni siquiera me acuerdo. Supongo que debe haber sido molesto, o no sé, no sé porque no me acuerdo. Después me saltaba en la panza, me gustaba porque me daba cosquillas pero no era como los saltos en la boca, lo bueno de la boca es que yo podía escupirla si quería, o quizás eso es lo malo. Es que no sé, no sé si quiero tener una rana que me este saltando adentro, no lo sé y quizá no lo sepa hasta que no me vuelva a comer otra. Bueno, de hecho no sabría decir si me la comí realmente, quien sabe, quizás estoy mintiendo, ¿Quien sabe?, quizá yo pienso que me la comí pero nunca lo hice, ¿Quien sabe? ¡¡¡¿Quién sabe?!!! La rana en mi boca, la rana en mi boca. Inquieta en mi lengua, la rana en mi boca.